Nota publicada en GreenVivant en Enero de 2019. Por: Paula Vazquez

Reconocer lo valioso en nosotros y en otros nos lleva a crear y actuar positivamente, y así fortalecernos para diseñar y alcanzar nuestros logros.

Reconocer lo valioso nos lleva a descubrir el ADN que da vida a todo lo que hacemos. En esa búsqueda de lo valioso aparece la Apreciatividad, que es la habilidad de ver todo y rescatar lo mejor de las personas y el mundo que nos rodea. La inteligencia Apreciativa es la capacidad para detectar talentos y oportunidades, y tomar acción para transformarlos de latentes a concretos.

¿Somos capaces de ver el potencial de la semilla? La Apreciatividad es un músculo que se ejercita, se puede practicar: empezar viendo todo y seleccionar deliberadamente lo mejor y lo preciado.

Palabras que crean mundos

¿Por qué es importante desarrollar esta inteligencia? Unos de los fundamentos de la ontología del lenguaje y el constructivismo social, es que las palabras crean mundos y las creencias crean realidades. Desde este punto de partida la mirada apreciativa hace foco en las preguntas que nos hacemos como generadoras de un circuito, que va a disparar lo que vamos a hablar, lo que vamos a imaginar, las emociones que vamos a tener y las acciones que vamos a generar.

El circuito apreciativo comienza por las preguntas que nos hacemos, que buscan ser afirmativas, expansivas, sobre sentimientos positivos e historias energizantes. Es el punto de partida que define de qué vamos a hablar y a qué le vamos a poner foco. En lo que contamos cuando hablamos, aparece la imagen positiva dada por aquellas historias propias en donde podemos descubrir nuestras fortalezas, talentos y recursos. Ello nos lleva a conectar con la emoción positiva, porque descubrir lo que ya tengo y lo que conseguí enciende la tecla del bienestar emocional. Buscando la emoción que sostiene la meta, descubro las nuevas posibilidades que aparecen. Esas nuevas posibilidades me llevan a la acción positiva, que me permite imaginar, innovar y diseñar un futuro posible.

Los procesos de Coaching Apreciativo inspiran transformaciones que tienen la intención de hacer florecer la esencia de las personas y grupos en los ámbitos individuales y organizacionales.

Cuando apreciamos nos abrimos a la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades, nos fortalecemos experimentando nuestras propias virtudes, iluminando y haciendo brillar lo valioso en nosotros y los otros. ¿Te animás?