Nota publicada en GreenVivant en Septiembre de 2018. Por: Paula Vazquez

Las emociones se sienten y alojan en el cuerpo, aprender a gestionarlas tiene un impacto positivo en nuestro bienestar y nos abre un mundo de posibilidades en el ámbito relacional.

Porqué decimos que las emociones se alojan en el cuerpo? Para abordar este tema voy a compartir un saber desde la práctica de la Eutonía, un trabajo corporal que le posibilita a la persona encontrar el tono muscular óptimo para cada momento de su vida.

El Psicólogo e investigador Francés Henri Wallom decía:

“el tono es la tela donde se tejen nuestras emociones”.

El tono es el estado de tensión de un músculo que lo prepara para el movimiento o para responder. Existe un “tono base” inherente a cada persona que resulta de distintos impulsos eléctricos provenientes de las distintas regiones del sistema nervioso central y cambia según las circunstancias que vamos viviendo, los sentimientos experimentados y los reprimidos. Los estados y cambios emocionales como los gestos, las actitudes, la respiración, la voz y en general, la expresión de nuestro cuerpo, se ven influenciados por el tono muscular. Cuando el tono queda fijado no permite pasar por algunos sentimientos, produciendo un distono, o sea un trastorno en el tono y movimiento muscular que crea barreras musculares.

Esta tensión del tono ocurre cada vez que sentimos una emoción, aprender recursos para expresar, drenar y dejar que circule por nuestro cuerpo sin crear barreras o bloqueos nos permite conservar una armonía saludable en nuestro diario vivir.

Ya que sentimos las emociones en el cuerpo, ¿cómo podemos gestionarlas? El movimiento libre y espontáneo del cuerpo resulta muy habilitante para drenar y liberar la energía emocional. Entrenar la flexibilidad en el tono nos permite pasar por toda la escala de emociones y volver al tono habitual. La práctica del método Flowdance, creada por Marisa Cheb Terrab, es una danza libre e intuitiva que propone entre otras cosas, un camino de exploración, expresión y transformación de la emociones a través del movimiento corporal consciente.

¿Qué posibilidades nos abre en el mundo relacional gestionar nuestras emociones? Desarrollar la inteligencia emocional nos permite tener relaciones conscientes más cercanas, con menos carga y con más posibilidades de co-creación juntos.

Las emociones son la partitura que orquesta nuestro día a día. A veces, la música es alegre, vivaz e intensa, y otras nos envuelve con su melodía triste y llena de desencanto. Son sus notas las que nos nutren de su energía para crear y transformar nuestra realidad. El cuerpo es nuestro director de orquesta y posibilita el sentir, el explorar, el liberar y transformar, como un recurso maravilloso para conectar con nosotros mismos, los otros y la vida.