Nota publicada en GreenVivant en Julio de 2018. Por: Paula Vazquez

A través del movimiento libre del cuerpo flexibilizamos las ideas, movemos los pensamientos, drenamos las emociones y aflojamos las tensiones diarias, recuperando el flujo de nuestra energía vital.

Movimiento, cuerpo, ideas y creatividad pueden estar relacionados?, ¿Nuestra creatividad puede ser influenciada por el movimiento?, ¿Puede ser nuestro cuerpo un recurso para entrenar nuestra capacidad de crear?.

Desde las neurociencias hay evidencias de que el movimiento de nuestro cuerpo juega un rol importante en el proceso creativo. Variar las formas de caminar, de trasladarse, de pararse, de sentarse, de acostarse…  incluso moverse fuera del ritmo de una música con acciones y movimientos físicos discordantes, equivale a romper con los “mandatos”, lo previsto y estipulado, o “normal”.

La creatividad es un fenómeno integral en el que interactúan pensamientos, sentimientos y emociones, acciones, percepciones, relaciones interpersonales, culturas, contextos… y también posturas y movimientos corporales.

Nuestros movimientos corporales están absolutamente ligados con nuestra forma de ser y nuestro estado de ánimo.

Numerosos estudios comprueban que movernos de forma improvisada aumenta las conexiones neuronales, como consecuencia de esto se estimula el pensamiento divergente, aparecen múltiples soluciones. Las células del cuerpo también cambian

Cómo el movimiento facilita la creatividad:

La creatividad se facilita si realizamos movimientos corporales, variados, expresivos, originales, propios, fuera de los patrones convencionales, y si integramos las diferentes partes del cuerpo.

Entrenando el cuerpo en el movimiento improvisado entrenamos el cerebro, con más conexiones, más posibilidades de pensar, de sentir y hacer.

En este proceso podemos ver como el movimiento corporal afecta nuestra biología. Una mente flexible, fluida, creativa y empática, surge del entrenamiento de un cuerpo flexible, blando, adaptable y abierto.

Con la práctica del movimiento espontáneo nos predisponernos a los estados mentales que favorecen la transformación, la imaginación, la apertura y la conexión, indispensables en los procesos creativos.

Se puede entrenar este “flexibilidad”. El método Flowdance del cual soy facilitadora, brinda la experiencia y entrenamiento a grupos y equipos de trabajo en empresas e instituciones educativas para experimentar el cuerpo como un recurso de la creatividad.

Nuestro cuerpo no está separado de nuestras ideas, como nos movemos pensamos y sentimos.

Por lo tanto nuevas maneras de movernos habilitan nuevas maneras de hacer.