Experiencia de Coaching Ontocorporal

Llegué al coaching ontocorporal como una alternativa en la que poder tomarme tiempo para pensar y reflexionar sobre aquellas cosas con las que me topaba todos los días, y sentía, no me permitían avanzar… muy por el contrario, siempre me “tiraban para atrás”.

Tenia en mente atender una conducta y un modo de proceder muy puntual, que hasta hace un breve tiempo, aparecía en mi derrotero con mucha asiduidad, y del que nunca sentía que salia airosa, entera, y aun peor, sentía que cada vez podía controlarlo menos.

Me tropezaba todo el tiempo con la misma piedra.

Las entrevistas comenzaron con ejercicios y conversaciones muy puntuales sobre aquellas que quería atender. Al principio, en mi discurso, emergía muy rápido la idea y sensación de estar muy condicionada por lo que pasaba a mi alrededor: me pasa esto, por que tal dijo o hizo. Me siento así o asa cuando pasa esto o aquello… etc.

Empezamos entonces a trabajar respecto de mis inquietudes pero desde una mirada introspectiva que me permitiera visualizarme en un rol protagónico: de mis deseos, temores, angustias, capacidad de acción, decisión, etc.

Pero fuimos por mas: empezamos en un determinado punto a trabajar mas sobre las aspiraciones personales sobre dónde en el futuro deseo estar, y ahí comencé a conectarme mas con mi presente en vistas de avanzar hacia ese escenario futuro deseable.

Durante el proceso, con ejercicios puntuales y compromisos asumidos (por mi y para conmigo exclusivamente) de como ir “ganado terreno” sobre las conquistas que esta en mi deseo alcanzar, logré identificar que ante todos los avatares de la vida, estoy sostenida por mí, por mis elecciones, mis capacidades, y toda mi energía.

Reconectar con esto, me permitió tomar decisiones respecto de como ir a por lo que deseo vivir y construir en mi vida con actitudes concretas, compromisos específicos, y hasta un plan de acción, el camino hacia ese “lugar” en el que me quiero hallar.

El proceso fue intenso: tuve que poner en palabras miedos, frustraciones, enojos. Necesité sanarlos y reconciliarme con mi peor juez: yo. Me enfrente al miedo del futuro para poder echarlo, y empezar a trabajar sobre el.

Pero el proceso no me dio solo esto, que no es poco… me mostró cual es mi dimensión, dónde estoy hoy de modo “puro”, sin atarme a lo que solía aferrarme, aun a aquellas cosas disfuncionales. Ademas de esto, me mostró y me permitió ver mis emociones, qué expresaban y más aun, me dejó identificar mi potencia de expansión, para ir hacia donde deseo, mas allá de mis circunstancias.

 

Hoy, con el compromiso asumido específicamente por y para mi, de hacer determinadas cosas,de ir tras pasos específicos, estoy trabajando con toda serenidad en un proyecto personal que me conducirá a ese lugar en el que quiero estar, y estaré pronto.

 

Firma: Sol

2017-02-24T15:25:57+00:00